15.9.08

Lamento y regocijo II

Bienaventurados sean aquéllos que, sabiendo la profundidad del océano y la distancia de la orilla, ambas inconmesurables, reconocen el azul infinito y la soledad gozosa, y no temen a las tormentas que los puedan perder, porque no hay más infinito que el infinito; y nadan, libres, desnudos, guiados por la calidez de un encuentro furtivo, un roce de miradas, un cántico espontáneo, una risa franca y escandalosa, hacia la belleza.

9.9.08

Lamento y regocijo I

¡Ah de los humanos arrojados en un océano de incertidumbre, azorados ante la mirada del infinito, tienen por asidero sus certezas frágiles!
¡Ah de aquellos que se atreven a nadar, desnudos, buscando la orilla para dar fin a sus tribulaciones, con la promesa de un paraíso hace 13 siglos perdido!
¡Ah de los otros que se quedan flotando en al superficie, a merced corderesca de los monstruos marinos y las aves predadoras, esperando una redención milagrosa de su propia condición miserable!

24.8.08

Parole et langue

La auténtica soledad existe entre el dibujito del árbol y el olor del bosque en este lluvioso agosto, querido sensei Saussure. Los mortales que no somos aquellos seres alados ligeros y sagrados platónicos tenemos que luchar, contra viento pronunciación y gramática, para abrirnos paso entre el mar de interpretaciones de nuestras palabras, y por si fuera poco, de nuestros actos. ¿Qué nos dará alas, pues? El amor, dice sensei Platón. El problema es que, a veces, de tanto aleteo perdemos el oído y la distancia entre árbol-dibujo y bosque-aroma forma una gran brecha. No me queda más que cantar a gritos, como recomienda sensei Leonfe, para crear un eco que invoque a los que hablan mi mismo idioma.

20.7.08

La gente habla de Literatura

Colegas latinistas: relajémonos. A final de cuentas, cada uno de nosotros ya ha experimentado La Literatura, y tenemos, aunque sea vagamente, conscientes sus implicaciones. La gente, allá afuera de la comodidad de nuestras casas, de nuestros libros favoritos, habla de literatura, teorizan y chismean sobre los autores. Obviamente lo que más se les escapa es la fidelidad de los datos bibliográficos. ¿Qué importa más? Si la gente habla de literatura es porque está leyendo, en el mejor de los casos. O blofeando para ligarse a alguien. ¿Quiénes somos para presentar una objeción ante ello? Lo que realmente debemos vituperar es que, quien tiene la formación e información, no le acometa con todas sus fuerzas. Nuestra reponsabilidad es afrontar, así, desnudos e indefensos, la entera densidad de La Literatura. Que la gente lea y hable de literatura, queridos colegas latinistas, debe ser esperanzador, aunque no podamos evitar la dentera cuando escuchemos a alguien clavarse en el chisme literario, cuando vemos a alguien comprar un libro por la bonita portada, o cuando alguien afirma que es un gran lector porque lee un libro al mes.

7.7.08

Viuda

Y después de la ira y el dolor, el luto y el olvido, ¿qué? Último consejo de una mujer casada: No te cases, para que luego no tengas que ser una viuda.

27.6.08

MuMu

Penélope contra la mortaja, la vida contra la mortaja, un alumbramiento lejos, muy lejos, del hoyo negro que me acecha. La luz siempre te permite ver por dónde caminas. La luz de todas las posibilidades contra la anulación de las posibilidades, o peor aún, el desdeño de las posibilidades. ¿Alguna podrá declararse vencedora? que cada quien lo decida. Hoy celebro y me regocijo, en medio del duelo, por el nacimiento de mi nueva sobrina. Así es de persistente la esperanza, aquí permanecemos los vivos y nuestros dolores, y las más grandes alegrías. Aquí.

24.6.08

Sapo

Una noche tibia de febrero encontré un par de manos y ojos y brazos que, casi de inmediato, decidí hacer mi hogar. Un hombre que me llevaría, finalmente. El cabello más oscuro que jamás había visto. Los dientes, en cambio, los más blancos. Una sonrisa sincera en medio de una gran tristeza, los contrastes siempre me han atraido, ya estaba enamorada. En sus brazos encontré mi potencial matrimonial, familiar, maternal. Yo ponía su cabeza entre mis pechos como promesa de un futuro mejor, siempre allá, a la distancia, vas a ver, nos va a ir mejor, vamos a encontrar una solución, las cosas no son siempre así, es más fácil de lo que parece, juntos venceremos al mundo. Juntos seremos tu y yo, juntos envejeceremos. Juntos comeremos arroz todos los días si es necesario. Juntos haremos una familia de dos, no nos falta nada. Soy feliz, estoy enamorado, dijiste algunas noches entre mis cabellos desordenados. Siempre escuché lo que me decías cuando pensabas que dormía, pero nunca te lo dije. Yo pensé bastarte. Yo pensé que me bastabas. Yo pensé que te enseñaría a ver a través de mis ojos reformados. Yo pensé que te quedarías para enseñarme tantas cosas, para ayudarme tanto, para demostrar todo lo que siempre callo, y ya ves, ahora no quiero otra cosa mas que decirte tantas cosas, para que me contestes, no importa cómo, aunque sea mentando madres, aunque sea callándote y hojeando un libro, aunque sea mandándome a la chingada porque estás escribiendo y yo sólo estoy zopiloteando. Siempre me consideré afortunada por haberte encontrado, aunque lo haya hecho mientras tú estabas tirado en la banqueta, te dije tantas veces, yo pensé que te había levantado, que te había bañado y puesto ropa fresca, que te había dado una sopita caliente y acogido entre mis piernas, en mi corazón, en mis dudas y sobre todo en mis certezas. Ahora recuerdo el olor de tu aliento y tus axilas. Tu sonrisa eufórica de verme vestida de novia. Tu gesto de desesperación por los terrores nocturnos. La forma de tu boca cuando pronunciabas el francés. Siempre serás mi esposa, me dijiste. Jamás te olvidaré, te dije entonces y ahora sobra decirlo. Tu alas siempre fueron reales, pero siempre desconfiaste. Me amaste, lo sé. Te amé, lo siento. ¿Por qué no dejaste que entrara en tu corazón, si ya me tenías allí? Jamás olvidaré tus ojos como de la superficie de Marte, tus canas prematuras, tus pies chuecos, el sabor de tu sudor, la forma en que cada noche me mirabas quitándome el sostén, tus súplicas para que durmiera a tu lado, tus brincos al escuchar a Sepultura. Sé tanto de tí, sabías tanto de mí. Tus alas siempre estuvieron allí, no tenías porqué ponerlas a prueba. descubriste el misterio que para tí no lo era, siempre te consideré afortunado. Así nada más, Sapo. Mi sapo desmadejado, mi sapo hecho trizas, mi corazón despanzurrado, tu vuelo maltrecho, lo tuyo no es el aterrizaje, debiste de permanecer volando