17.9.08

8008

Nunca me ha preocupado el infinito. Sencillamente se me figura como una pretensión si no esnob, por lo menos demasiado relacionada con Borges o las Matemáticas o la Física como para querer salir corriendo –zapatos en mano- sin mirar atrás. Me asumo como mortal, me asumo como mujer. El infinito me vale un cacahuate –en forma de ocho. Lo más cercana que he estado de tener una concepción lúcida y racional del infinito por el que todos circulamos es una conversación entre dos personas que, de tener dos opiniones supuestamente radicalmente opuestas, regresan al mismo punto pero de espaldas, haciendo imposible que alguno avance, mas que la apatía y el aburrimiento. Sin embargo… Nací en el 80. Éste es el 08. Un anagrama de posibilidades quiere atraparme en el infinito de las repeticiones, pero tal vez no rutinarias, si no de la continua muerte, resurrección y origen de nuevo en el que sólo debo conservar los recuerdos que ya se han transformado en historias un tanto ficticias, y ficciones que han sobrepasado a la realidad más cruel. El problema del infinito es que, siendo infinito, está determinado, y para mayor deleite de los mortales, en una curva, donde es imposible prever lo que en realidad acontecerá. El cero pasa por el mismo punto sólo una vez. El ocho, dos. ¿Estaré de gane?

15.9.08

Lamento y regocijo II

Bienaventurados sean aquéllos que, sabiendo la profundidad del océano y la distancia de la orilla, ambas inconmesurables, reconocen el azul infinito y la soledad gozosa, y no temen a las tormentas que los puedan perder, porque no hay más infinito que el infinito; y nadan, libres, desnudos, guiados por la calidez de un encuentro furtivo, un roce de miradas, un cántico espontáneo, una risa franca y escandalosa, hacia la belleza.

9.9.08

Lamento y regocijo I

¡Ah de los humanos arrojados en un océano de incertidumbre, azorados ante la mirada del infinito, tienen por asidero sus certezas frágiles!
¡Ah de aquellos que se atreven a nadar, desnudos, buscando la orilla para dar fin a sus tribulaciones, con la promesa de un paraíso hace 13 siglos perdido!
¡Ah de los otros que se quedan flotando en al superficie, a merced corderesca de los monstruos marinos y las aves predadoras, esperando una redención milagrosa de su propia condición miserable!

24.8.08

Parole et langue

La auténtica soledad existe entre el dibujito del árbol y el olor del bosque en este lluvioso agosto, querido sensei Saussure. Los mortales que no somos aquellos seres alados ligeros y sagrados platónicos tenemos que luchar, contra viento pronunciación y gramática, para abrirnos paso entre el mar de interpretaciones de nuestras palabras, y por si fuera poco, de nuestros actos. ¿Qué nos dará alas, pues? El amor, dice sensei Platón. El problema es que, a veces, de tanto aleteo perdemos el oído y la distancia entre árbol-dibujo y bosque-aroma forma una gran brecha. No me queda más que cantar a gritos, como recomienda sensei Leonfe, para crear un eco que invoque a los que hablan mi mismo idioma.

20.7.08

La gente habla de Literatura

Colegas latinistas: relajémonos. A final de cuentas, cada uno de nosotros ya ha experimentado La Literatura, y tenemos, aunque sea vagamente, conscientes sus implicaciones. La gente, allá afuera de la comodidad de nuestras casas, de nuestros libros favoritos, habla de literatura, teorizan y chismean sobre los autores. Obviamente lo que más se les escapa es la fidelidad de los datos bibliográficos. ¿Qué importa más? Si la gente habla de literatura es porque está leyendo, en el mejor de los casos. O blofeando para ligarse a alguien. ¿Quiénes somos para presentar una objeción ante ello? Lo que realmente debemos vituperar es que, quien tiene la formación e información, no le acometa con todas sus fuerzas. Nuestra reponsabilidad es afrontar, así, desnudos e indefensos, la entera densidad de La Literatura. Que la gente lea y hable de literatura, queridos colegas latinistas, debe ser esperanzador, aunque no podamos evitar la dentera cuando escuchemos a alguien clavarse en el chisme literario, cuando vemos a alguien comprar un libro por la bonita portada, o cuando alguien afirma que es un gran lector porque lee un libro al mes.

7.7.08

Viuda

Y después de la ira y el dolor, el luto y el olvido, ¿qué? Último consejo de una mujer casada: No te cases, para que luego no tengas que ser una viuda.

27.6.08

MuMu

Penélope contra la mortaja, la vida contra la mortaja, un alumbramiento lejos, muy lejos, del hoyo negro que me acecha. La luz siempre te permite ver por dónde caminas. La luz de todas las posibilidades contra la anulación de las posibilidades, o peor aún, el desdeño de las posibilidades. ¿Alguna podrá declararse vencedora? que cada quien lo decida. Hoy celebro y me regocijo, en medio del duelo, por el nacimiento de mi nueva sobrina. Así es de persistente la esperanza, aquí permanecemos los vivos y nuestros dolores, y las más grandes alegrías. Aquí.